Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2011

Uno, dos y tres...

Desde un parámetro oculto de esta realidad saqué las fuerzas para hacerme hombre Y en la sonrisa del destino infiel respiré el aire más puro que ofrecían tus pulmones Y en la montaña del deseo más convexo me tumbé a contemplar tu sonrisa Y ya de vuelta a ti nunca más quise marcharme
Sólo tres segundos me bastan para echarte de menos durante el primero me extraña que no estés en el segundo mi sangre demanda tus glóbulos rojos y ya en el tercero corro a buscarte en llamas
No me sirve el amanecer si tú no despiertas ni me sacia la noche si no me la bendices No le encuentro el sentido a un beso si no proviene de tus labios No concibo el futuro a ningún plazo si no pongo mi ahora en tus manos
Desde otro parámetro oculto de esta realidad me puse a escribir tu nombre en cada nube y dibujé tu melena al viento en cada susurro y entregué mi alma al diablo por ver tus ojos una última vez
Y luego regresé a este mundo de limitados colores de pensamientos infértiles lejos de mi verdad de miedos cansados por no quererse de d…

Septiembre también sonríe

Déjame que te cuente en estos versos grasientos todo lo que se me cae del alma al pecho en una sola y mustia mañana de septiembre: Son los pétalos de un amor complicado tan puro y virgen como la nieve de la cima más alta y arrogante de todas las cimas y a veces, sólo a veces, tan infranqueable y sombrío como los negros prados del infierno Y desde allí te escribo esta súplica para que tragues lo que se te atraganta en los huesos para que si no me entiendes, cierres los ojos y así puedas, intuyéndome, abrirlos de nuevo en la niebla más insegura en la más densa nube o la más triste penumbra
Déjame que te alivie tus penas con una sonrisa no exijas que te construya la alegría en un instante porque un momento no es suficiente para hacerte ver porque necesito una vida entera y todo el sudor de mis manos para cimentar tu felicidad perenne, inexpugnable y henchida Pídeme que malgaste contigo mis miedos si así se extinguen los tuyos y pídeme que vomite mi mayor titubeo para hacer volar a tu me…

Me casé con un enano

Desde mis pies hasta el último pelo de mi escasa cabellera resuena tu nombre Desde el punto más oriental de mis mejillas salpico lágrimas tuyas Desde el Sur más profundo de mis raíces hablan mis genes de ti
Desde la más minúscula letra de la palabra amor me crecen las mayúsculas Desde el mismo momento en que mis padres se cruzaron ando buscándote Desde la hora más oscura de un pronto amanecer te pienso a deshora
Desde que en aquel instante tus ojos me aprisionaron mi soledad escampó Desde que te acuestas hasta el despertar te prefiero a los sueños Desde mis labios hasta tus labios no existe distancia
Desde que vivo  hasta que muera sólo respiro tu voz y tu boca en llamas y tu cuello en nirvana y tus besos sordos
y tu aroma de flor
Desde mis pies hasta el último pelo de mi escasa cabellera me haces feliz.