26 de septiembre de 2011

Uno, dos y tres...

Desde un parámetro oculto de esta realidad
saqué las fuerzas para hacerme hombre
Y en la sonrisa del destino infiel
respiré el aire más puro que ofrecían tus pulmones
Y en la montaña del deseo más convexo
me tumbé a contemplar tu sonrisa
Y ya de vuelta a ti
nunca más quise marcharme

Sólo tres segundos me bastan para echarte de menos
durante el primero me extraña que no estés
en el segundo mi sangre demanda tus glóbulos rojos
y ya en el tercero corro a buscarte en llamas

No me sirve el amanecer si tú no despiertas
ni me sacia la noche si no me la bendices
No le encuentro el sentido a un beso
si no proviene de tus labios
No concibo el futuro a ningún plazo
si no pongo mi ahora en tus manos

Desde otro parámetro oculto de esta realidad
me puse a escribir tu nombre en cada nube
y dibujé tu melena al viento en cada susurro
y entregué mi alma al diablo
por ver tus ojos una última vez

Y luego regresé a este mundo de limitados colores
de pensamientos infértiles lejos de mi verdad
de miedos cansados por no quererse
de días sin tregua por temor a llorar
Y pasaron tres segundos
y ya te echaba de menos.

21 de septiembre de 2011

Septiembre también sonríe

Déjame que te cuente en estos versos grasientos
todo lo que se me cae del alma al pecho
en una sola y mustia mañana de septiembre:
Son los pétalos de un amor complicado
tan puro y virgen como la nieve de la cima
más alta y arrogante de todas las cimas
y a veces, sólo a veces,
tan infranqueable y sombrío
como los negros prados del infierno
Y desde allí te escribo esta súplica
para que tragues lo que se te atraganta en los huesos
para que si no me entiendes, cierres los ojos
y así puedas, intuyéndome, abrirlos de nuevo
en la niebla más insegura
en la más densa nube
o la más triste penumbra

Déjame que te alivie tus penas con una sonrisa
no exijas que te construya la alegría en un instante
porque un momento no es suficiente para hacerte ver
porque necesito una vida entera y todo el sudor de mis manos
para cimentar tu felicidad perenne, inexpugnable y henchida
Pídeme que malgaste contigo mis miedos si así se extinguen los tuyos
y pídeme que vomite mi mayor titubeo para hacer volar a tu menor duda

Pero te pido paciencia, amor, paciencia y sosiego
en esta vida lenta, compuesta por millones de enanos segundos
Entrégame tu calma, amor, y convertiré cada milésima
de cada segundo de cada día en una sonrisa nueva
Y transformaré cada vida que quieras vivir a mi lado
en un solo segundo de septiembre
compuesto por millones de enanas milésimas
de felicidad eterna y diligente alegría.

3 de septiembre de 2011

Me casé con un enano

Desde mis pies hasta el último pelo
de mi escasa cabellera
resuena tu nombre
Desde el punto más oriental
de mis mejillas
salpico lágrimas tuyas
Desde el Sur más profundo
de mis raíces
hablan mis genes de ti

Desde la más minúscula letra
de la palabra amor
me crecen las mayúsculas
Desde el mismo momento
en que mis padres se cruzaron
ando buscándote
Desde la hora más oscura
de un pronto amanecer
te pienso a deshora

Desde que en aquel instante
tus ojos me aprisionaron
mi soledad escampó
Desde que te acuestas
hasta el despertar
te prefiero a los sueños
Desde mis labios
hasta tus labios
no existe distancia

Desde que vivo 
hasta que muera
sólo respiro tu voz
y tu boca en llamas
y tu cuello en nirvana
y tus besos sordos
y tu aroma de flor
Desde mis pies hasta el último pelo
de mi escasa cabellera
me haces feliz.