29 de junio de 2012

La niña que llora

Estoy solo
no tengo un abrazo
al que agarrarme y llorar
no tengo un oído
al que contar mis miedos
la muerte
me parece mejor
que cualquier consuelo
el amor
se me queda grande

más allá del pecho
y del sexo
más allá del beso
y de la ternura
se esconde mi dolor
y palpita

no tengo remedios
ni costuras que aten
los tejidos de mi pena
solitaria como el viento
desamparada e incomprendida
soledad que me azotas
mátame el aire

una piel o un lunar
bastan para embrujarme
una palabra o dos ojos
me fulminan

sensible como la piel
como la piel
que me pide a gritos
tu piel

dulce sonrisa
no te acabes
no te borres del mundo
no reserves la noche
o la noche se borra

mirada de sirena
llanto de locura
postura de sosiego
átame

resérvame de la noche
un rincón tranquilo
dedícame tu aliento
en un despertar

manda una señal al cielo
ahógate en mi abrazo
antes de que caduque

no hay nada más cierto que tú
ni nada más fugaz que tu presencia
presiento que la noche es virgen
y madrid se nos queda pequeño

ahógame
agógame en litros de nubes
más que grises
azules

piénsame más allá de ahora
y allí apareceré

tengo una postura heroíca
una mente curiosa hasta tu espalda
unas piernas talladas en acordes
unos labios hinchados
hasta completar tus besos

pero sin embargo
y por mucho que trate evitarlo
esta noche
no te tengo a tí.