27 de abril de 2013

Los Gatos

Somos tres, para algunos un número maldito. Sin embargo, y pese a nuestra breve edad, somos semi-dioses. En primer lugar somos animales, salimos a cazar algunas noches, nos gusta el buen comer y el beber abundante, dormir es un bocado del cielo, que sabemos apreciar en igual medida como sabemos de su valor, por eso cuando estamos despiertos, buscamos el sueño. Luego somos humanos. Con nuestras cosas, nuestro lado negro y triste, como niños abandonados bajo la lluvia, a los que se les ha prohibido el derecho a compartir el juego con los demás niños. Pero es gracias a esa sensibilidad, ese sentir en cada gramo de nuestro cuerpo cualquier sensación, como si fuese propia, lo que nos ha permitido llegar a ver un par de cosas más que el común de las personas, por lo general, demasiado ciegas. El amor, por ejemplo. Las estrellas. Nosotros mismos. Somos conscientes de la luz que reside en todas las cosas, desde el infinito hasta nuestros ojos. Desde la piedra al río. Y esa consciencia es la que nos permite sabernos inmortales más allá de nuestro propio cuerpo. Y la que nos hace adorar cada segundo de vida, como si fuera el último.

Chumi, ese genio. Sabe sin saberlo que vive en la generación que cambiará el mundo, e inconscientemente transforma su magia en realidad para sembrarlo de belleza. A ese mundo futuro que está empezando, donde miraremos hacia dentro en vez de hacia fuera, y su música nos ayudará a hacer más placentero el camino. Sus poemas nos explicarán qué rutas conducen a la sabiduría, a la paz interior, pese a que él nunca lo reconozca y sufra el camino hacia la nada, la paz absoluta, como todo gran creador.

Adrián, el eterno niño, el eterno sabio. Con el don de ser todos y el castigo de no sentirse ninguno. Esa juventud sufrida, absorbiendo conocimiento en dósis elevadas por segundo. Esa vejez tranquila, en la que comparte con su infinita generosidad cuánto ha ido recogiendo, para iluminar al mundo hacia un conocimiento superior, tan adentro de la propia persona, que alcanza lo que está más lejos. Refleja la luz de las estrellas, pues sabe que en él reside la misma luz, y sin cortar ningún camino, ofrece lo que está escrito en el cielo, para con ello salvar la conciencia de los humanos perdidos.

Somos los gatos, somos tres. Hemos venido a hacer algo magnífico. Mientras averiguamos qué, os invitamos a beber con nosotros por las calles de Madrid, charlando sobre la grandeza de todo y riendo por lo genial de lo absurdo.

www.theageofthecat.blogspot.com

Perdido viento

Te veo, con tu melena negra sobre los hombros,
delicada, tanto que parece que el viento podría romperte,
sonríes, con esa manera tan tuya de dar sentido a la vida,
tus hombros son finos y sabios, acostumbrados a dormir bajo la lluvia,
cuando merecen, cuánto menos,
que ser el pequeño resquicio
que une la tierra y el cielo.

Y al subir por tu vientre, el frío es menos frío,
y la primavera parece más cerca,
como hipnotizada por los pequeños angulos,
que forman tus lunares, cuando la luna brilla,
si me coges con fuerza las manos.

Entonces callas, hermosa mía,
y tu curva de flor se encoge entre las sábanas,
para esperar la llegada de un nuevo invierno,
y esconder tus besos al viento perdido.

Desafío

Desafío a la mujer
a buscar en mi mirada
la encerraré sin llave
se hará el silencio
quedará atrapada.

Una vez mía
reconoceré sus labios
haciendo del tacto
más que un sentido.

Recorreré su piel
desde los hombros
a los tobillos
sin transipirar el aire
sin olvidar un rincón.

Entraré en ella
lentamente
como se adentra un loco
en un paisaje sublime.

Entonces
y para siempre
la mujer valiente
habitará mi mirada.

Fotografía

Si tengo ojos es para ver
pero estoy cansado de no querer mirar
allá donde miro sólo encuentro dolor
soledad, incomprensión, fatiga
hasta el punto de cerrar mis ojos
y evadirme en mis sueños.

Pero hoy los abro
más grandes y claros que nunca
con la única intención
de mirar hacia adelante
y detenerme sólo en la belleza.

El acto de un gesto
la poesía de una mirada
el abrigo del color
el otoño, el verano
la mujer desnuda.

Oh, la mujer desnuda.

Os voy a capturar
actos hermosos, sonrisas, castigo
os voy a retener en mi retina
liberada del cristal opaco
por fín fresca e inocente
acumulando cual oso austero
mi alimento en vida.

He ahí la belleza
esperándome, delicada, insegura
dispuesta a dejarse caer en mis brazos
a contarme sus penas lentamente
sin ningún reflejo del tiempo
para volverse inmortal en mi imagen
y de ahí morir en paz.

Technicolor

Un golpe sobre la mesa
el genio de una mujer enamorada
hastiada en trocitos de jazmín
como Marcello Mastroianni
cuando vierte la cabeza al suelo
parando el tiempo en el silencio.

Y Sofia Loren le espera
con ese genio de diva italiana
correcta hasta en el baño
de una pieza por fuera
mientras dentro se rompe
incombustible como el viento.

El viento no pasa
se fue de vacaciones a Capri
para dormir plácidamente
entre los pechos de Brigitte Bardot.

Incluso los pajarillos
antes alegres y atrevidos
ahora se despojan de su plumas
para esquivar el alquitrán
que inunda sus mares azules
antaño tranquilos.

Y llega Anna Karina
con sus ojos silvestres
y su voz de terciopelo
para cantarme una nana
mientras el sueño me parte.

Sólo el mar Mediterráneo
con sus sigilosas brisas
y sus enquistadas rocas
me evaden del infierno
en pequeñas burbujas
de transparente sosiego.

Cuando Stanley Kubrick
ronca en perfecta simetría
las amapolas florecen
para dar paso a la muerte.

Exilio

Yo no soy un perro de calle
mis cuatro paredes son mi refugio
fuera de ellas, habita el caos
gente matando a gente
armas para defender a los armados
exceso de bienes para pocos
la sed y el abandono como bien común.

Vivo en un mundo de enfermos
siempre lo fue desde que el hombre es hombre
la avaricia y el ego al asalto del poder
el poder para dominar a los semejantes
me duele tanto, me duele tanto
que he olvidado sentir dolor.

Proclamo mi encierro
en esta habitación secreta y alejada
acompañado únicamente por mí mismo
además de una botella de ron, tabaco y opio
construiré la fortaleza más grandiosa
inalcanzable para el ser mortal y su consciencia
edificada a base de sueños y esperanzas
si me falta un abrazo
yo me abrazaré.

Parto a buscar la belleza
sin ninguna intención de encontrarla
pues sé que durante el camino
lograré entretenerme
entre unos párpados invisibles y negros
sobre el elegante caos de un piano cualquiera
a los pies de una montaña callada
o un río alborotado de vida
reposaré mi ruidosa cabeza
para disfrutar del silencio.

Siempre me pareció aburrida eso de la realidad
pero logré entretenerme al teñirla de colores chillones
procuré buscarme un buen bocado que llevarme a la cama
para luego tirarme las noches como hoy
deseando no haberme marchado tan pronto
sin haberlas dado la oportunidad de enamorarme de ellas.

Hace tanto que no me enamoro
que me duele tanto, me duele tanto
que he olvidado lo que es el amor.

Luna y Escorpión

Joder, son las seis de la mañana
de un puto domingo.
Cuatro días de fiesta y excesos
pero sigo igual.
El sábado dormí acompañado
y ahí acabó mi ambición
sencillamente en no dormir solo.

David Bowie siempre me acaba cantando
y me dice que suba a las estrellas
para dejarme caer.
Yo prefiero echar un polvo
y no acordarme.

Joder, pero es que no puedo evitarla
con ese aire de muerte tan vivo
y me gasto las horas observándola
para realmente sentirme un psicópata
y no un estúpido enamorado.

Ahora descubro que escribe poesía
y ya no sé por donde no cogerla
porque todo en ella me parece mágico
como invadido por un toque de misterio
demasiado trágico para ser real.

Joder, y como huele
como si acabase de absorver el mundo
en una esencia de belleza azabache.
Sin embargo la encuentro tan delicada
tan enormemente frágil en esa pose
de todo va bien, vamos a drogarnos
que no dejo de imaginarla
protegida entre mis brazos
que sólo saben cuidar de algo
cuando es propiedad del viento.

Y la veo tan confundida
pero tan firme en sus sueños
que me fundiría con ellos
en un destello de masacre
al más puro estilo Tarantino.

Joder, Miguel, déjate de mierdas
metete otra raya
fúmate otro porro
acaba con las reservas de alcohol
y vete de una puta vez
a soñar a la cama.

Lloro

Lloro, sí lloro
como lloráis vosotros
en silencio
sin dejarme llorar.

Os cuento que lloro
porque necesito chillarlo
como casi todo lo que me importa
necesito hacerlo grande y visible
para no sentirme un extraño en la emoción
en este mar de nada que no se seca
me empeño en vaciarme hasta caer
y lloro y bebo y bebo y lloro
como buscando una respuesta
al tiempo que paso despierto.

Y olvido
olvido la belleza del mundo
olvido la sensación de escribir algo alegre
porque no soporto mi fatiga ni el libertinaje
al que me expongo desnudo
como antes me exponía al amor
ahora no, ahora bebo y lloro
mientras firmo mi sentencia al olvido
ése que a veces, no me deja recordar.

Sólo quiero un abrazo
un abrazo eterno y libre
sincero como una lágrima en soledad
porque eso es lo que quiero de vosotros
quiero que me abracéis
quiero vuestra comprensión
para no sentirme un loco abandonado
con demasiados sueños para este mundo
que ha olvidado cómo soñar.

Y lloro
porque no me queda más remedio que llorar
porque hasta el alcohol me resulta demasiado breve
para ese viaje que llevo tanto tiempo esperando
antes incluso de conocer la palabra amar.

Catarsis

Quizás no aguante más esta ansiedad
llevo varios días pensando que es el exceso de cocaína
finalmente he desechado esa opción
por  si acaso no volveré a porbarla
lo que más me duele y provoca este estado hundido
es sin duda la pérdida total de esperanza en el amor

Me pesa tanto la vida siendo tan afortunado
tengo todos las herramientas para construir mi felicidad
pero estoy perdido en este mar de utensilios metálicos
estirados y pálidos como un forzado amanecer

He perdido los remedios para llevarme mejor
el encanto y el humor
se marcharon con la locura a por tabaco
nunca volvieron
el alcohol y la nada
son mis dos únicos compañeros de viaje

Me veo tan genial que olvidé mirarme
me serví de palabras para diseñar hechos
pero es tan complicado ir a contra viento
mantener la mente y el corazón
en el mendigo sollozando por una moneda
sin ir más allá del contacto con la compasión
si es que alguna vez sobrevivió a la infancia

Quizás sería más fácil
si tuviese unos brazos
bajo los que esconderme a llorar
o un gesto pequeño de sonrisa garantizada
alguna palabra de ánimo
alguna caricia

Quizás toque levantarse
para vivir el lujo
de volver a caer.

Noviembre

Llueve mucho y el cielo está gris,
no creo que hoy acabe el mundo,
aunque no me importaría.

El mes de noviembre siempre,
cada año con su tiempo aburrido,
sus promesas de falso cambio,
sus reconciliaciones y despedidas,
porque nada es más sueño,
que el propio sueño.

Sólo me alivia olvidarme de todo,
imaginar, crear historias abstractas,
pero cuando trato de volverlas reales,
nunca resultan perfectas.

Me cansa, me da sueño,
quiero evadirme de este plano,
de estas costumbres monótonas,
de esta melancolía sin tregua.

En noviembre todo es triste,
los pájaros no cantan,
el sol no brilla,
me refugio.

No tengo ganas ni de fumar,
pero es lo único que hago,
consumo mis cigarros
a la par que mi vida,
como suicidándome lentamente.

Noviembre me persigue,
su burla me chupa la sangre,
como un parásito enfermo,
como un reloj que no avanza.

Sólo pienso en salir a la calle
y mojarme,
pero mientras me decido,
la vida me pasa despacio.

Vacío

Te echo de menos
como se echa de menos a alguien como tú
en silencio, a borbotones, vacío.

Porque extraño tus ojos
no por ese verde amable e intenso
que me evade más que cualquier alucinógeno
sino porque al mirarte siento alivio
estoy como acurrucado entre tus brazos
y no temo a nada.

Y solo con recordarte
se me dibuja una sonrisa
porque te extraño

Porque recuerdo tu risa
y así mido el paso del tiempo
contando los segundos
desde que no soy su causa.

Te echo de menos
siempre lo hice
y siempre lo haré
porque después de haberte conocido
no se me ocurre nada en el mundo
mejor que tú.

La noche

No escucho flores de mal
ni lamentos oxidados
no soy indiferente
nunca he existido

El papel se quema
como se quema el recuerdo
como se quema la mar
sin ti

La noche de siempre
la noche oscurecida en misterio
la noche y nada más

Tus ojos
tus ojos grandes y azules
se fundieron con la mar
para quemarme el aire

El aire pesa tanto
que ni si quiera lo noto
la noche vuelve
para alejarme de mí

Tus labios
tus labios grandes y rosas
como flores de mal
que nunca me escuchan

La noche vuelve
la noche muere angustiada
y me quema
y olvida ser noche
sin ti.

Unicornios verdes

Pasaron tres estrellas
a las tres pedí un deseo
pasaron tres segundos
y apareciste tú
Tu muro me pareció tan grande
que supe que detrás habría magia
no me equivoqué

Tu piel me pareció de seda
estuve cerca
creció en las estrellas
y la luna te vistió de ella

Pasaron tres veranos
esperé tu sonrisa
y no me defraudó

Tu voz me pareció tan suave
que me permitía cerrar los ojos
entre dos silencios tuyos
encontré infinitos sueños
y unicornios verdes invisibles
que sólo tú me hacías ver

Pasaron tres estrellas
y no pedí deseo alguno
por fín
te tenía a mi lado.

Poema a la muerte de Antonio Mora

Me encontré deambulando en un ir y venir,
luchando constantemente contra todo,
aferrando mis cruzados brazos a la ignorancia,
malgastando mis fuerzas en enfadarme,
y no sólo malgastaba mi vida,
también se la arrebataba
a quien osaba acercarse.

Afilé mi odio con mis puños sangrantes,
la palabra No siempre vino primero,
como un ave empeñado en no volar,
dando cabezazos contra el huevo y todo,
como un susurro distorsionado y triste,
incapaz de observar mis propias alas.

Tanto esfuerzo has llorado,
olvidando tu propia sonrisa
por un aliento sincero y ajeno.

Como un manantial de aguas claras,
a las que no siempre llegaste a ver,
pero que nunca te faltó fe en hallarlas.

Y tú, siempre en el nacimiento del río,
llenándote de barro hasta la conciencia,
por encauzar cualquier caudal ingobernable,
arriesgando tu propio ser
por el juego más generoso
del que es capaz el hombre.

Y así, una y otra vez,
sin esperar fin o recompensa,
zambullido en el acto de dar.

Llegué a ti como el fluir del agua,
que trata de nadar a contracorriente,
empecinado en llevar la contraria
al concepto de Amor.

Amor, era sólo una palabra vacía,
hasta que me explicaste el significado,
entregar, compartir, librarme del ego,
para alcanzar la felicidad.

Tanto Amor entregaste,
que ni tú mismo lo veías.

Lo que se ha marchado contigo,
lo que ha arrastrado el agua hasta evaporarse,
no es más que el anticipo de la lluvia,
espolvoreando de amor
los corazones tristes.

Todo cuanto has dejado
no cabe en estas palabras,
ni siquiera en mi corazón,
por ti desbordado,
para seguir entregando sin recibo,
para ser padre de otros corazones tristes,
para enseñar a todos lo que tú me enseñaste.

Maestro, llegaré a ser agua clara,
de un lago al que llamamos vida,
porque tú encauzaste mi camino,
y el ciclo que empezó contigo,
nunca, nunca, llegará a secarse.

Summer

So I decided to step up from my rest
and give another chance to the night
with the first strings of  cold autumn
I received the deep breath of  shinny Summer
dressed up with the colours of a sunshine smile
red lips on white skin and green eyes
drawing in the sky of this gipsy town
the most beautiful sense of love

Then my bones started trembling
and my soul flew all over my imagination
I just felt the primitive instinct of running
with the hope of turning dreams into life

The tears have gone
the sun is shinning above me
the streets of the city look harmless
when I walk with you
into the meanings of silence

Here comes your hand
as a huge hug of wild wind
as a promise of neverland
where my loneliness finds home
and your smile
stays with me.

El loco

Toda mi vida me llamaron loco
¿qué haces miki? estás loco
y yo me subí a la mesa del restaurante
y bajé mis pantalones mientras grité libertad.

Ahora no puedo relacionarme con la gente
me dan tanto miedo que sólo puedo salir de noche
y me escondo temblando tras mis gafas de sol
buscando un refugio en el caminar de mis amigos
junto a la parte de la calzada más próxima al muro

Me encierro en mi cueva días y días
no lo soporto más y me entrego al exceso
días y días / no soporto no ocupar mis labios

¿Quién me va a querer si estoy loco?
¿Quién me seguirá el ritmo por pura fe
entre los extremos más opuestos
del amor y el odio?

Idealizo tanto a la mujer perfecta
que no parece real

Me llaman loco y no creo que lo entiendan
alivio / verdadero alivio / sólo encuentro en tres caminos:
amor /arte
alcohol /suicidio.

Si no te amo

Llorar por amor
cada mañana
tras cada sueño
te recuerdo
me rechazas
me desprecio.

Llorar y morir
por dentro y por fuera
mi vida es sólo un intento
de vivir sin ti
y no puedo
no puedo
no puedo.

Cualquier cosa
suena a cliché de mi boca
pero no sé estar callado
si me estoy muriendo
por tus huesos.

El amor de mi vida
mi vida y mi amor
y sin ti
no soy.

Bebo y duermo
sueño y fumo
escribo y hago películas
líando a la gente
porque me aburro
si no te miro
si no te abrazo
si no te huelo
ni te hablo.

Porque me haces reír
porque eres sueño
y a tu lado
no necesito soñar`
porque te tengo
y por fin
nada me falta.

La vida nos separa
¿pero qué es vida sin ti?
la nada
mi hogar de cartón
mi excusa de tiempo
mi no amor.

Te amo
te amo
te amo
y no me canso de amarte.

Desde que te conozco
te amo
desde que te marchaste
te amo
hasta que muera
te amaré
y más allá
te seguiré amando
y seguiré llorando
porque no es vida
sin ti
y no alcanzo los sueños
si no te amo.

Carta a Anael.

Querida Anael:

Hoy he vuelto a soñar contigo. Como consecuencia inevitable, he vuelto a despertar llorando. Recuerdo la primera vez que sucedió, fue el 18 de agosto de 2010. Estaba durmiendo en la litera inferior de mi autocaravana, a los pies de un acantilado que daba a una playa sin nombre, con vistas al Pacífico. Me desperté llorando porque te echaba de menos. Varios meses antes había decidido abandonarlo todo y cruzar el mundo porque en este lado, sin ti, nada me retenía. Creía que el cine, mi gran pasión emergente, me salvaría de tu ausencia. Aún lo sigo creyendo. Tras llorar y chillar, como sólo había hecho antes en el momento de nacer, me puse a escribir durante 15 días. Terminé mi primer guión, la primera vez en mi vida que acababa algo, de unas 150 páginas escritas de mi puño y letra. Al acabarlo, te escribí anunciando mi vuelta. Porque el cine y las estrellas, se me habían quedado pequeñas para todo lo que habitaba en mí, que sólo tú podías llenar.

Regresé a Madrid y te seguí esperando. Ahora eres tú la que ha cruzado el mundo y yo me refugio de nuevo en el cine. He terminado mi primera película, esta vez de 10 minutos. Y seguiré haciendo más. Seguiré refugiándome en mis sueños, en todos los demás que no tienen que ver contigo. Porque a la espera de cumplir mi mayor deseo, trataré de cumplir todos los demás. Creo que sólo es una excusa, una excusa que me pongo a mí mismo para no pensarte. El cine es mi vida. Pero no dudaría un solo segundo en abandonarlo todo de nuevo para pasar el resto de mis días siendo un simple amo de casa, esperando a que vuelvas del trabajo para hacerte tu comida favorita, y hacerte tu amor favorito y hacerte reir.

Te conozco desde los 10 años. Cuando al salir de clase, cogíamos el mismo autobús para volver a casa. Fuimos grandes amigos, compartimos juergas, secretos, amores, desamores, amigos, pasiones. Hasta que un día, después de 10 meses de agosto pidiendo el mismo deseo a las estrellas, por fin nos besamos. Y nos volvímos más inseparables. Y compartimos risas, comidas, amigos y pasiones. Y nos amamos con locura. Y te fallé sin perdón.

Hoy he llorado al despertar, porque en mi sueño salías corriendo y yo te perseguía sin alcanzarte. Es curioso lo delicada que es la frontera entre la realidad y el sueño. Me enamoré una vez antes de estar contigo. Lo volví a hacer después de un tiempo sin ti. Quizás vuelva a conocer una mujer que me haga reir como tú, de la que acepte los consejos a ciegas, por la que quiera despertar cada mañana con una sonrisa nueva. No lo descarto, es más, lo busco desesperadamente entre vasos de cristal y largas caladas de espeso humo. Pero lo que cada día que pasa tengo más claro, es que posiblemente seas la mujer de mi vida. Y te dejé marchar. Es por ello, por lo que merezco cada una de las gotas que derramo, cada mañana, cuando despierto llorando y no estás conmigo.

Siempre tuyo, a veces de nadie, Mi.

Carta a Miguel Sierra.

Querido Miguel:

He notado recientemente un cambio en tu forma de afrontar los acontecimientos. Quizás se dio durante el último eclipse solar. He de felicitarte por ello, puesto que has adoptado una postura más optimista frente a cualquier suceso. En el fondo, ése deber ser el camino a la felicidad. Las cosas suceden, todo sucede, ocurre que llueve igual que ocurre que brilla el sol. Y ambas están fuera del alcance de nuestra voluntad. Lo que sí depende de nosotros es la forma en la que lo afrontemos. Pues si todas las cosas son como son, ¿por qué iban a desestabilizarte, si ocurren porque han de ocurrir?

Todavía eres joven y debes aceptarlo. La paciencia es una gran virtud y el proceso siempre es mejor que la propia meta. Por ello debes tener calma y constancia en aquello que quieras conseguir. Porque los acontecimientos suceden si se trabaja por que sucedan. El cine es para ti algo sumamente importante en tu vida. Prefieres dormir y soñar que "aprovechar" el día, y cuando despìertas tu único alivio consiste en materializar tus sueños. Ten paciencia. No es una tarea fácil volver tangible lo intangible, y menos aún cuando acumulas distintos puntos de vista para realizar tus sueños. Aprende a esperar y a ser constante. Pronto recogerás los frutos.

El amor es algo que te duele. Tanto su ausencia como su abundancia. Debes aprender a mantener el equilibrio entre tu soledad y lo que puedan aportarte las personas que amas. Nunca renuncies a una por la otra. Has de lograr que convivan en ti en perfecta armonía. Recientemente has descubierto que recibes cuanto das. He ahí el equilibrio del universo, la balanza que permite que las cosas existan. Sigue por ahí, pues el camino del amor, es siempre el camino más fácil.

Espero poder seguir viendo tus progresos y que no te entretengas tanto en tratar de buscarle a todo una explicación, sino que aprendas a conformarte con la pura esencia de las cosas. Observa la flor, y sin necesidad de preguntartelo, entenderás por qué es.


Un cordial saludo de ti hacia ti mismo.

SOBRE LA EXISTENCIA

Todo cuanto existe oscila entre dos opuestos complementarios. En cada uno de estos polos opuestos nada puede existir, pues se necesitan mutuamente para crear vida. Conocemos la existencia porque conocemos la vida de forma consciente, la no vida, o muerte, nos es inexplicable debido a nuestra racionalización constante. Pues los seres humanos pensamos, hablamos, comemos, nos relacionamos. Todo ello de forma consciente. Pero también somos capaces de observar el fin de la vida física ajena, además de dormir y soñar. Es ahí donde podemos conocer la muerte, o no existencia, a través de llevar el inconsciente colectivo al consciente individual. En el inconsciente se nos permite adoptar cualquier forma, o no forma, pudiendo así llegar a los polos opuestos complementarios: la nada y el todo. La forma nos limita, pero al limitarnos nos da vida como fruto único de la creación.




Todo cuanto existe tiene forma. El aire, el agua, la tierra y el fuego son los elementos de la existencia que en todo residen. Todo cuanto existe son partículas. La unión de estas partículas da lugar a la vida, mediante la forma de insectos, plantas, personas, planetas, estrellas, universos. 

El inconsciente sólo existe a través de la forma, los sueños materializados en el cerebro humano, las almas de las personas y de todo, a través de los materiales en constante mutación. La unión de dos células opuestas y complementarias (masculino y femenino) dan lugar a una transmutación de los elementos que crea vida en forma de ser vivo. La muerte física de ese ser vivo devuelve el cuerpo a la tierra de donde salió. Su estado metafísico o alma, muta libremente a través de la materia. Nunca nada termina, sólo cambia.






Vivir consiste en cobrar forma. El acto de vida es un acto de consciencia. Cuando la forma muta a través de la muerte, da lugar a una nueva forma. Nada se crea ni se destruye, tan solo cambia. 

El consciente es la creación de vida. La vida nace del fuego, cobra forma en la tierra, renace en el agua y vuelve a cobrar forma en el aire, así hasta volver a ser fuego en un ciclo sin fín. El lugar espacio/temporal que ocupamos en dicho ciclo, consiste en un acto de creación, no de destrucción. Como tal, la existencia, la unión del todo y de la nada, experimenta creando formas cada vez más complejas y sutiles. El “objetivo” es alcanzar la unión con el todo, para dar paso a la destrucción hacia la nada, en un nuevo ciclo sin fín. 

En este proceso de creación la existencia no cesa de experimentar. El ser humano es fruto de ese experimento hacia la perfección, siendo el ser vivo más desarrollado sobre la tierra. No obstante, estamos hechos de los mismos elementos que dieron lugar a la creación del todo, de los árboles y los ríos, los peces y las aves, las piedras y las nubes.



Todo ser vivo, desde la célula más pequeña hasta la estrella más grande, se encuentra interconectado entre sí. El mecanismo por el cual nos conectamos es la energía (inconsciente),  a través de la forma (consciente). Toda cuanto existe forma una infinita red de conexiones energéticas. Nuestro cerebro está formado por esa incesante red a través de las neuronas, por las cuales recibimos y procesamos la energía que nos llega desde todas partes del universo, desde una estrella o un planeta, hasta el contacto físico o cualquier otra manifestación de los sentidos.

A través de nuestro sistema nervioso, recibimos e interpretamos la energía que nos rodea, igual que hace un árbol con sus hojas y raíces. A lo que percibimos lo llamamos sentidos. De momento, nuestra mente racional sólo es capaz de interpretar las sensaciones conscientes, pero nuestro cerebro hiperdesarrollado nos permite también captar el inconsciente, la no forma.




Nuestro ego es la razón por la que vivimos, es lo que nos hace cobrar forma. Eso nos permite poseer un cuerpo y ser conscientes de nuestra propia existencia. No obstante, existe un yo colectivo, o amor, que de manera inconsciente nos conecta con todas las demás personas y seres animados o inanimados que forman parte de nuestro “Yo”. Ese yo colectivo habita en todos nosotros y es lo que nos hace interactuar con el entorno a través de nuestro yo individual.
La ciencia ha podido demostrar empíricamente la veracidad de la relación y mutación de todos los seres inferiores a nosotros. A través del estudio de lo pequeño, podemos demostrar lo que es más grande. La astrología, como ciencia de lo superior, explica también empíricamente la relación de energías que existe entre el individuo y lo extraterrenal.





Todas las energías del universo se interconectan a través de las galaxias. Las energías de las galaxias se interconectan a través de las estrellas. El sol, en la vía láctea, recoge todas las energías existentes y nos las envía directamente a nuestro ser en el momento de cobrar forma, cuando nacemos. Es por ello que los seres humanos nos dividimos en arquetipos que varían según la ubicación del sol respecto a las estrellas o constelaciones (Signos del Zodíaco) en el momento de nacer. 


Una primera clasificación de los elementos de la existencia se realiza a través de los elementos (fuego, agua, tierra y aire) que simbolizan cada signo o constelación. Empezando por lo más pequeño de lo grande, el estudio de los planetas es el siguiente paso en el proceso de volver consciente (racional) lo que nos es desconocido (irracional).
Entre los diez planetas que forman nuestro sistema solar, organizamos a su vez distintos arquetipos que aplicar a los seres humanos. A ellos restamos la tierra y sumamos la luna, pues es el opuesto complementario del sol, que permite a través del agua la vida superior en la tierra.

Más allá del sistema solar poco conocemos. Cómo poco conocemos lo que se encuentra en la profundidad de nuestros mares. No obstante hemos sabido interpretar la creación del universo en el que nos encontramos, en proceso de creación, desde el Big Bang (fuego) hasta nuestra época y lugar.






Pese a no poder demostrarlo empíricamente, el estudio de lo pequeño nos permite conocer con igual certeza lo que es superior. No hay más que observar la yema de nuestros dedos, las ondas que se forman al impactar algo sobre el agua, o el tronco de un árbol por la mitad, para conocer que todo es ciclo. Todo es círculo, sin principio ni final. Nuestro consciente sólo ha sido capaz de desarrollar los sentidos para comprender dos dimensiones: ancho y largo, tiempo y espacio. No obstante, existen infinitas dimensiones más que ni siquiera imaginamos.


¿Cómo pensar que si existe este universo, no existen otros universos que no somos capaces de percibir? ¿Cómo pensar que estamos solos en este proceso de vida y muerte constante? ¿Cómo pensar que no existe vacío si conocemos lo lleno? ¿Cómo pensar que no existe la no existencia, si conocemos la existencia?  

Infinitas palabras nunca podrán explicar, lo que no cabe en una sola palabra.


The Shine



Damn good fresh air
from the lands of nowhere
spotless acts of divinity
hidden from the claws of pain

Green trees and green dragons
fighting and rumbling for her
long bridges of steel rain
closing the doors of fear

Mondays with shy intentions
and shameless words of hope

The princess is smiling
the town is gold

Tuesdays with dirty clouds
growing from love.


Scott Blake

The Glow





Madame Tearrou is angry
forbidden the big green door

lovely shines of red lips
cumming from her ears

Joline is a virgin
Joline is a stone

Madame Tearrou is hungry
the cupcake has gone
chocolate milk and heroin
acid wind on my bones

¡Joline, Joline!

¿Won´t you let me go?


Scott Blake

The Wings




Sweet little birds singing:

¡Please, please, please!

Coffee stones on my ribs
blue mountains of pain
falling all the way down

¡Please, please, please!

The hunter avoid us
the fresh trees won´t let us
to stay on the way
far from home

And the sweet little birds
are singing:

¡Please, please, please!

Don´t miss me
don´t let the fall come
and destroy my castle
of words with no meaning
and hope that won´t miss me
at all.


Scott Blake

The Night



The strings of my guitar
are upset with my fingers
jelousy and wicked sounds
all over my head

¡Licentiousness!

That's the reason of my madness
nights violating the pregnant days
crystal glasses of broken arrows
unicorns whithout imagination

¡Licentiousness!

Poems and letters from nowhere
humbling words of fake thoughts
gipsy black skin hidden from all
puppies with hopeless expression

¡Licentiousness!

Pictures of Neverland turists
postcards from no place
I dig the holes for my sadness
whispering unknown tales

¡Licentiousness!

I sold my soul to the Goddess
in exchange
I received nothing.


Scott Blake

The Truth



Dreams are dreamsand reality is reality

But if you mix them
they live

¡Dubi, Da, Do!



Scott Blake


The Poop



Millenary ancestors of divinity
roaming all through the jungle
whispering in shiny stripes
the colours of eternity

¡Shit!

Pounds and pounds of dirty shit
bringing up from naughty mouths
gambling big amounts of nothing
giving up the value of dull tears

¡Jesus!

Again Jesus
came to my poem

¡Shit!

Dark brown shoes dragging from nowhere
looking for the mother of insanity lies
living without two arms of fake charity
due to the cloudy and windy times

When I see a broken woman
I cry a broken shit.


Scott Blake

The Whore



Drink Drank Drunk
Aquarian & Gemini
dancing and filtring
over the rainbow

Bim Bam Bum
dolls and soldiers
porks and blasphemous
Nostradamus is dead

Joline is dead
Anthony is dead

High High High
over the sky
and above the dreams

The stars won´t shine
untill I save Joline

Down Down Down
and I climb death.


Scott Blake


The Cure

 


Ancient greeks and modern gloves
was never a good combination
the old buddies spread their wisdom
all around the blue constelation

Jumpy hipsters with skinny pants
driving their lifes into selfish hands
magicians and poets full of rhum
leaving their brains on the secret land

Joline ate my fear
the diarrhea ate Joline

Lambs and horses sucking the streets
whores and ladies talking to me
upside down reality over reality
juice of tears will never exist

Joline is sick

I change penicillin
for hope.


Scott Blake

The Song



¡Dubi, Da, Do!

The Devil inside me
is singing:

¡Dubi, Da, Do!



Scott Blake

The Cow



Little lady
tiny bones
black leather
hopeless words

I hear so many voices
I have so many sons
I lost my mind at all

Joline is sad
she has no home

I wish I were Jesus
with my dirty beard
and my dirty clothes

I wish I were a happy Unicorne
jumping and crumbling the hoots
out of the clutches of sadness

Joline is empty
she has no blood

I wish I were special
so the little ladies
could foal my sons.


Scott Blake


The Clock



There she goes
breathing and bleeding
leaving the world
over the rainbow

There she goes again
whispering in latin
throwing her madness
out of public domains

¡Ticky, Tac, Toc!

The useless clock
tries to survive

¡Tucky, Toc, Tac!

The meaning words
under arrest
suicidal hope
against the wall
¡Breathe!

Mother energy
took my body
on my first sigh.


Scott Blake

The Dwarf



I trust nothing
but stars never lie

¡Drums! ¡Lots of Drums!

I live in the mountains
drink the sacred water
of the sacred river
and sometimes
when I'm in silence
I can touch the sky

¡The little Dwarf!

My head is too heavy
fur such a leavy consciousness
So the eyes become scary
and relations a game
too unsave for my tiny body

¡Dragons and Witches!

I open the door
only when I'm sure whats behind
But I can't stand a moment
without opening doors

¡Shiny Colours! ¡Dreams!

If I were a child
I would never be here.


Scott Blake

The Perception



Drive through your mind
close your eyes deeply
encourage the end of the light
breathe

Point just what you see
precisely, with no doubt
and maybe belive it

What you see
is what you can explain
what you touch and you hear
is what you feel

Don´t ever belive in words
they are simply too little.



Scott Blake.

The Absinthe



¡Absinthe! ¡Absinthe!
the waves of madness
the milky mad bones

Joline is playing
near the shadow

To be dead
is to be born
under the cover
loneliness bones
milk and sugar
speedy worms

No more veins
absinthy brain
to be the same
is to be stoned

Joline is singing
near the silence

¡Absinthe! ¡Absinthe!
¿where are my ladies?
inside my bones
there´s no wisdom
of life at all.


Scott Blake.


The Doors


Through the doors of perception
I discovered the rise of a kingdom
further tales of utopic reality
the mistery of existance
is no longer a mistery

I percieved the forms and colours
I touched with my eyes the light
I descended the ladders of brightness
and no longer I'm scared

Peoples of the new world
with their dry and fossil brains
with their lack of perspective
with their extinguished hope
will no longer survive

I`ve seen the smile of the sun
the tears of the full moon
the words of wisdom
I've been a selfish lover
without a coin in my pocket
I've bought the whole world
and it's no longer for sale

The doors are open
the fear is gone
the open minded
the brave hearts
the free souls
will no longer die alone.


Scott Blake

8 de abril de 2013

Diario

Hoy tengo insomnio, como cada noche,
procuro evitar el sueño, como quien huye de algo,
me arrepiento de no haber salido a pasear a la calle,
pese a la lluvia, ir al kiosquero a comprar tabaco,
tomar un café sólo mientras observo a la madre
de la mesa de al lado,
leyendo su revista sin consciencia alguna del tiempo,
ojalá pudiese sentir como ella
el sonido del vacío.

Quisiera pasar el resto de mis días bebiendo café,
adoro su calor efímero hasta el momento de beber,
el humo que sube trepando el aire invisible,
como particulas de luz descifrando el infinito.

Hoy he salido a dar un paseo, al parque,
llovía, pero las gotas de lluvia, mientras me mojaban,
segregaban en mi vientre deleites innombrables.

Miento, porque sé que hablo, sé que miento,
no soporto el olor del café, ni dar los buenos días.

A penas puedo escuchar a las demás personas,
puesto que encuentro más interesantes mis propios pensamientos,
mis desvaríos son la puerta que me liberan del cuerpo,
que me permite eliminar el concepto de tiempo,
entonces por fín me relajo,
cierro los ojos, y sueño.

David Veloso.

Camino

Muero todos los días,
cada vez que me acuesto,
se apaga mi mente,
y mi energía cambia de plano.

Al despertar renazco,
encendiendo mi mente,
saludando de nuevo
al mundo real.

Mientras sueño,
mi energía
aún ocupa mi cuerpo,
porque respiro.

Mientras sueño,
una parte de mi luz,
se traslada a otros planos,
con la luz de mis recuerdos,
esquivando el tiempo.

Muero y nazco todos los días,
y todas las vidas,
y mientras tanto,
disfruto el paseo.


David Veloso.

Estación

¿Por qué siento tan terrible?
El miedo me apaga violento,
la calle es un lugar inseguro,
la luz del día murió,
la noche se volvió eterna,
y cruel.

Despierto a oscuras,
me acuesto con el alba,
consumo tabaco y opio,
como fuente de alimento.

¡Agua! ¡Agua!

Que venga el amor y me salve,
si es que recuerda el camino.
Que se muera esta pasividad,
indolente, destructiva, perezosa.
Que se vuelvan coloridos los sollozos,
más que el propio sueño.

Porque sueño y sueño,
y sólo quiero soñar y soñar.
Porque eso es lo que soy,
soy sueño,
soy un rayo de luz
ocupando la muerte.

Soy el tiempo en uno solo,
soy el espacio aquí y ahora,
soy un sueño que viaja por el universo,
y cojo forma para después abandonarla,
y seguir mi camino.

Un rayo de luz desde siempre hasta nunca,
desde el comienzo hasta el final sin pausa,
desde el final hasta el comienzo sin apatía,
pero, ¿qué es esto?

Es el mundo,
que me duele.


David Veloso.

El Niño

Esta tarde, mientras paseaba,
me encontré con un niño inmóvil,
erguido firmemente sobre el suelo,
con la frente alta, entre dos sombras.

¿Qué haces ahí parado?,
le pregunté.

Nada, estoy siendo,
contestó el niño.

No podía entenderlo,
debía ir hacia alguna parte,
o estar esperando a alguien,
era inconcebible su desgana
por realizar acción alguna.

El niño cerraba los ojos,
con las brazos caídos,
sin mover un músculo.

¿Qué fin tiene lo que haces?


No busco ningún fin,
respondió como callado.

¿Qué encuentras tan entretenido?

El sol directo en mi piel,
el rozar del viento,
y su silbido.

¿Pero no tienes nada que hacer?,
pregunté buscando una lógica.

Lo que tengo que hacer,
contestó el niño,
es no hacer nada.

Seguí paseando en la misma dirección,
pero a los pocos pasos,
olvidé hacia donde iba.


David Veloso.

El Mendigo

Voy a amar,
dijo el mendigo.

La gente que ama,
que atiende a los demás,
que es generosa,
que cuida el interés ajeno,
antes que el propio,
ésa gente, he descubierto,
que realmente no buscan
la satisfacción de su ego.

Yo le miré atónito,
tomándole por borracho.

Realmente alcanzan ese rincón,
blanco, de paz, cerca de la nada,
donde rozan la libertad
al abrir su corazón.

Entonces comenzó a molestarme su olor.

La gente que ama, continuó,
esquiva al miedo
con el simple hecho
de no hacer daño;
al estar en paz afuera,
estás en paz contigo mismo,
y habita el bien.

Noté como un aroma húmedo,
posiblemente de orina.

Es por eso por lo que vivo en la calle,
dijo el mendigo, me dedico a pasear,
y vivo de todo cuanto recibo,
a cambio entrego todo lo que soy,
y cuando consigas amar,
por fin podrás vencer.

Me marché enseguida;
al día siguiente,
atónito y borracho,
me miré al espejo,
y ví que me había meado.


David Veloso.

Ensalada

Como el corazón,
se encoge,
como el universo,
se expande.

Como apagar la mente,

en lo pequeño,
lo diminuto,
lo insignificante.

Como una mirada,

se apiada,
como unos ojos,
agreden.

Como la nada,

como un grano más,
dentro del saco,
como sostenerlo todo,
con el único esfuerzo,
de no hacer daño.

Como átomos que se juntan,

pero no se unen,
por miedo a no ser.


David Veloso.

Personas

En lo grande,
nace lo pequeño,
en lo pequeño,
habita lo grande.

Sol,
mi corazón se abre,
desde tu amor,
hasta mi odio.

Luna,
el cerebro me indica,
tu poder curativo,
tu sosegada locura.

Júpiter,
afortunado mi hígado,
al que sanas paciente,
mis largas prisas.

Saturno,
el bazo jóven e ingenuo,
me destroza los esquemas,
para construir utopías.

Mercurio,
tan dual como yo y todo,
tan preciso como la respiración,
mis pulmones y el aire.

Marte,
la bilis y la muerte,
la selección natural,
lo que sobra, se marcha.

Venus,
el encuentro,
nace la vida,
el amor.


David Veloso.

Palabras

El infortunio vacío,
como explicación,
el lado espeso,
la desidia.

El vaivén de los astros,
su continuo baile,
el acercamiento mortal,
su comienzo definido,
su final.

La estrella que nace,
la que muere,
la que es ahora.

El libre albedrío,
como justificación,
la balanza como juez,
el humano,
como rata de laboratorio.

La célula,
como principio,
y como final.

El todo,
como parte ineludible,
de la nada.

La civilización,
su mirada,
su huella,
su hundimiento,
las pirámides,
las estrellas.

El aura,
como vestido,
como verdad,
la negación,
el engaño,
la ceguera.

El agua,
como respuesta,
como pregunta,
como agua.

El tiempo,
y el espacio,
son uno.

La nada,
es otro.

La palabra,
como excusa,
como espectador,
el polvo,
la memoria,
difuntos.


David Veloso.

Agua

Sé que muevo el pie,
sólo prefiero el silencio,
a la música.

Veo en el río,
la respuesta a la pregunta,
en el amanecer,
veo círculos.

Entiendo la fuerza,
la rotación y el amor,
veo en tus miedos,
el reflejo de los míos.

Llevo la decisión,
firme, de elegir.

Comprendo el bien,
al aceptar el mal,
como funambulista,
habitante de la balanza.

Estrellas interminables,
desde cada rincón,
sirviendo mis pulmones,
al aire.

Tan cerca las siento,
cada vez que miro a los ojos.

Soy tú, eres yo,
aprendamos juntos,
a vivir.


David Veloso.

Cosmos

Está escrito,
el orden de los astros,
la posición de los planetas,
el devenir de los hechos.

El laberinto, las murallas,
imposibles de vencer,

antes de anunciar las normas,
ya escribiste el final.

Conocimiento,
puras montañas de conocimiento,
cuantas pueda reunir en ésta,
o cualquier otra vida.

Conozco,
el orden de los planetas,
la posición de los astros,
puedo adelantar a los hechos,
con mi voluntad.

Aceptaré tu verdad,
caminaré tu camino.

¡Oh Dios o Destino!

Quizás algún día
me reencuentre contigo.


David Veloso.

Suerte

Manto de estrellas,
escuchad mi súplica,
os estoy observando,
dejásteis de brillar.

¡Júpiter, soy tu hijo bastardo!

Milenaria y estancada,
la Diosa Bast me envía,
para destapar tu engaño.


David Veloso.

Viento

Baldosas amarillas,
la mujer desnuda,
el Sol del centeno,
la venganza de Hermes,
volar sin alas.

¡Viento!

Furia entre el corretear del viento,
nubes de confusión entre los ojos,
cerrados observo mejor.

Mis dedos son lentos,
las ventanas son tímidas,
camaleón sin lengua,
verdugo de disfraz mudo.

La tierra me arrastra,
el mar me desnuda,
la mujer me esclaviza.

¡Viento inmortal!

Si no cambias el mundo
dame tus alas.


David Veloso.

Tiempo

Descubro colores imperfectos,
me los llevo sobre las rodillas,
los mantengo delicadamente callados.
como el sexo a deshora con Venus.

¡Ay mamá! ¡Cuánto silencio!


Las garrapatas trepan mi espalda,
como flores desterradas,
a un bosque artificial.

Los secretos de los Dioses,
me los llevaré a la tumba,
esparcidos en gotas de rocío.

Veo en el centro de tu iris,
el origen de mis miedos,
y en el centro de mis miedos,
el parpadeo escondido.

Lluvia intransigente y milenaria,
destapa las verdes ramas del engaño,
lluvia que no cesas,
inúndame el alma.

Las estrellas moribundas
escribieron mi sentencia.


David Veloso.

Cartas a Hugo Vidal (II)

20 de abril de 2016

El miedo al que se agarra el hombre es fruto del rechazo propio. Huele a miedo en las calles. Por la noche, sólo unos pocos se atreven a salir a pasear. El arma más poderosa del gobierno, para controlar a sus subditos, reside en el miedo. Cuanto más miedo produzcan, más fácil les será controlar a las masas. Los grandes dictadores afloraron en épocas de incertidumbre. El ser humano es débil, poco inadaptado y nada indepenendiente. En los momentos de mayor pobreza, de mayor diferencia entre ricos y pobres, algo está próximo a destruirse para nacer de nuevo. Y es ahí cuando surgen los extremismos. Los más ricos se aferran a su poder y quienes les siguen radicalizan su espiritu patriótico como excusa para la discriminación. Los más pobres, movidos por la necesidad, asaltan a los ricos para obtener alimento. La revolución está más viva que nunca.

Los jornaleros andaluces se dirigen a Madrid. Han decidido tomar el poder por la fuerza. Los mineros de Asturias también marchan a la capital. La historia se repite, con la misma mecha que tantas otras veces prendió. Mucha sangre será derramada. Desgraciadamente, aún quedan algunos desalmados ajenos a este hecho inexorable. Hugo, aún estás a tiempo de quedarte ahí. Yo espero partir pronto a Sudamérica. Los días de la vieja Europa están contados.


David Veloso.

Cartas a Hugo Vidal (I)

13 de Febrero de 2016


La inmovilidad a la que se agarra el hombre resulta cruel para su propia sensibilidad. Tomemos por cierto el antiguo testamento, tomemos por ciertos los mitos griegos y las deidades egipcias y pongámosles a todos forma humana, cuerpo, orejas, corazón, ojos, cerebro, manos; y la capacidad de obrar según les guíen unos u otros aparatos totalitarios e irracionales que forman nuestro ente material. Pongámonos en el lugar de Eva comiendo del fruto prohibido, y en el lugar de Lucifer castigando al que arremete contra su propiedad, y tras los ojos de Dios observándolo todo sin tomar partido. Y en todos ellos veremos al yo lujurioso, que no puede evitar sustraer ese objeto que aprecia y nadie vigila; y al yo que cumple con el deber y castiga o señala al que no le sigue; y al yo que observa la injusticia y se mantiene  parado mientras no vaya en su contra. Y en todos ellos podremos reconocer al ladrón, al hipócrita, al débil. Los dueños de no mover nada. El rico, el político, el banquero.


Desde Asturias llegan noticias de cambio. Parece que los mineros por fin han tomado las armas. El cambio está escrito en la oscilante línea de la historia humana. Una nueva revolución se está masticando con ardor en el ambiente del país. La clase media se está dividiendo. La gente es cada vez más rica o más pobre. El cambio se avecina. Los poderosos caerán, los nuevos poderosos volverán a corromperse y volverán a caer. Pese a todo, tengamos fe en nuestros compañeros asturianos, en ellos arde la llama del cambio.


David Veloso.