24 de diciembre de 2014

El ladrón de bicicletas

Me gustaría correr sobre un puente como en Jules et Jim.

O que se detenga la historia y bailes Moonchild como en Buffalo'66.

Pero mi vida no es ninguna jodida película,
mas bien parece una montaña que subo de espaldas sin saber cómo.

En todo caso, mi vida sería una canción,
triste, melancólica,
con un fondo negro siempre a punto de engullir a un punto de luz.

A veces sucede, que me encierro en ese diminuto punto,
y me creo que estoy en una jodida película.

Luego continúo con mi apática existencia,
esperando como una estatua en un museo,
a que llegue el momento de salir a la calle,
y beber decadentemente
con mis amigos los gatos.

Beber me gusta, como imaginar,
o trazar un plan para compartir mi pequeño punto de luz,
lentamente, pero sin pausa, entre guión y rodaje,
rodaje y guión, y así poder seguir sobreviviendo.

Mi vida no es una jodida película,
aunque me gustaría que fuera tierna y multicolor,
como la escena inicial de Le Mépris.

Y es que no, no lo olvides,
mi vida no es ninguna jodida película,
pero me empeño en buscarte,
imaginarte, escribirte,
escoger a una actriz que me recuerde a ti,
para tratar de hacer películas que se parezcan en algo
a cómo me gustaría que fuera mi vida,
si mi vida fuera como una jodida película.

Me gustaría ser Casper, acabar lo que aquí me retiene,
y si no te encuentro, salir volando.


17 de diciembre de 2014

Desnudo

Todo cuanto he tenido se haya muerto.

Rayos de sol, ondas en los estanques,
nubes rojizas en el adviento.

He enterrado mis promesas.

He vaciado mis recuerdos
de tanto usarlos.

Caricias, lunares, pieles innombrables,
susurros caídos en desgracia.

Y sólo ahora, a la luz de la luna llena,
he encontrado el silencio.

He sepultado al miedo
al borde del abismo.

He reído.

He escrito tantas notas de suicidio
que la muerte me perdió la pista.

Gloriosas montañas, ríos de cristal,
lluvia suave como el aire.

Todo cuanto he tenido se haya muerto.

Y al dejarlo morir, entre mis brazos
agonizantes y desnudos,
he sabido:

Que nada nunca tuve.

5 de diciembre de 2014

Drogas que gritan

Al mirarme al espejo,
encuentro al tú.

¡Neptuno! ¡Neptuno!

¡Dame tu suave sosiego!

¡Neptuno! ¡Neptuno!

¡Inunda de agua mi mar!

Y a Nosotros;
y a Vosotros, 
encuentro en mi todo.

¡Dulce canal, la mar!

¡Bésame, bella tú que imagino,
tus labios de sal,
tu sol de granito,
me brillan las ganas de amar!

¡Neptuno!

¡Oh! ¡Perdido Neptuno!

¡No quiero encontrarme,
no quiero estar;
no quiero ser definición,
en tu estrella de mar!

¡Neptuno! ¡Neptuno!

¡Dilúyeme!

Tu droga me calma;
tu abismo de dulce,
me hace volar.

¡Neptuno! ¡Neptuno!

Sólo tu sed...
sólo tu aroma...
sólo tu libertad...
sólo tu confusión...
sólo tu perdón...
sólo tu risa...
solo y tu llanto...

¡Neptuno!

¡Neptuno!

¡Sólo tu olvido,
me consigue hacer olvidar!