24 de agosto de 2017

Carta a Amarna Miller

Carta de compensación por la carta del hombre que no ama y escribe cartas.

Carta del hombre que no ama: 

https://twitter.com/AmarnaMiller/status/892439038828855299?ref_src=twsrc%5Etfw&ref_url=http%3A%2F%2Fcribeo.lavanguardia.com%2Ffast_news%2F14558%2Fla-lamentable-y-ofensiva-carta-que-ha-recibido-amarna-miller-en-la-que-la-llaman-pua-10-veces

Estimada Amarna:

Escribo esta carta al personaje público, valiente, que utiliza el altavoz mediático que le da su profesión para manifestar asuntos de sentido común que muchas veces quedan sin denunciar. 

He leído esa carta que has recibido de un pobre ser que te achaca sus defectos como ser humano. Me he quedado alucinado. Sabía de la cantidad de porquería gratuita que se suelta en Twitter, pero lo mezquino de una carta personal para despreciar al receptor de la misma me ha llevado a escribirte ahora. Creo que tienes una exposición enorme, algo que a mí personalmente me da pánico, pero que encuentro tremendamente necesario a la hora de manifestar ciertas ideas que ayudan a crear un mundo más amable y justo.

Esa exposición, a la que estáis sometidas especialmente las actrices, en mayor medida por la eterna sexualización, y los actores, ya que vuestro cuerpo es vuestra herramienta de trabajo, hace que, por lo visto, a menudo tengas que soportar improperios y faltas de humanidad dirigidas contra tu persona. Qué triste… no podía evitar sentir tu tristeza al leer esa carta, como si fuera dirigida hacia mí. El personaje público tiene una persona detrás, vulnerable y delicada, como cualquier ser humano. Y eso, el común de los mortales, que ven a los personajes públicos casi como si fueran super héroes, no lo comprende. Supongo que por falta de tiempo para la reflexión y por el adoctrinamiento social imperante. Y eso les legitima, a algunos, en su retorcida mente, a despreciar e insultar como si detrás del personaje no hubiera una persona. Les compadezco. Pero me importan poco, porque esas mentes ya están perdidas. Lo mejor que pueden hacer, si nunca aprenden a amar, es relacionarse poco y morir pronto, porque no tienen nada que aportar a las generaciones que vienen. Pero tú sí. Y mucho. Y muy necesario.

Eres una luchadora, una guerrera contra la opresión que yo mismo tengo grabada en mi piel y en mis hábitos; eres una esperanza para las generaciones futuras, para que el sexo deje de ser tabú como la muerte y pueda ser disfrutado como la vida, abiertamente y sin miedo; y para que el mundo se vuelva un poco más femenino y aprenda de vosotras la empatía y el cariño.

Sentía la necesidad de escribirte esta carta, para devolverte un poco de lo que te ha quitado ese pobre hombre, y porque sé que la persona detrás del personaje, a veces, aunque sea un instante, se plantea cerrar la boca y apartarse del foco, para tener una vida tranquila como todos merecemos, y no ser insultada y despreciada constantemente. Pero no creo que debas dejarte influenciar por esas sombras con voz, ni tú ni nadie que defienda valores tan necesarios. Por eso te escribo, para decirte que sigas, hasta donde tú quieras o puedas, pero que sigas luchando por lo que consideras justo, porque en un mundo injusto hacen falta valientes, o, lamentablemente, las generaciones futuras seguirán acusando la falta de amor de ese pobre hombre.

Gracias por trabajar por ello. Por tu ejemplo, tu generosidad y tu coraje. 


Atentamente,

un ser humano que ama.