Volamos

No hay mayor virtud que saber amar.
No hay mayor vicio que ser amado.
Y la barrera de la imposibilidad
se alía con el corazón autodestructivo,
para dejarnos nacer.

Nosotros que tanto amamos amar
y que tanto amamos sufrir,
buscamos los bosques más espesos,
más infranqueables,
inmaculados de amor,
con espinas y clavos,
con lágrimas y abrazos,
con susurros,
con llantos,
con miedos
y espantos.

Pero nosotros volamos,
juntos, de la mano,
alto,
muy alto.

Y la cuerda que nos une al mundo
se toma su merecido descanso,
librándonos del prejuicio y del juicio,
de lo racional y lo ficticio,
lo cotidiano y lo espontáneo,
para que solos, huyamos,
al cielo, a dónde queramos.