Despertar

No se esconde la lluvia
cuando la echa de menos
y sale a buscarla
en una tarde
de calor y tormenta

Ni se amilana la luna
cuando cae la noche
y su manto infinito
recorre la memoria
de una amnesia forzada

Y que no me pida nadie
que le indique el camino a ella
Yo no me atrevo a cruzarlo
ni tengo valor para el recuerdo

Que nadie pregunte por una mujer
si sus ojos se llenan de niñas
y no la conocieron nunca
y no la supieron conocer

Yo tuve la fortuna
de contar sus lunares
y me aprendí sus miedos de memoria
Nos sobró el lenguaje de los no enamorados
y nos bastó una mirada

Conocí cada palmo de su piel desnuda
y cada milímetro de sus pupilas
y en todo ello me sobró lo demás

Y esa forma que tenía de detener el mundo
sólo con un par de cosquillas
Y que nadie me venga diciendo: mira a aquella
o mira a ésta
pues ya he probado otros labios
y ya he escuchado otras dudas
y ya he descifrado aromas caducos
que después de irse no dejan nada

Si un día la lluvia y la luna
se acercan demasiado a ella /
ese día /
sólo me quedará despertar
y llenarme un vaso de valor
y tomar una pastilla para la hombría
y salir a la calle a buscarla
y no parar
hasta bailar con ella
sobre la luz de la luna
bajo la sed de la lluvia.