Puedo devolver cada una de las sonrisas
que me costaron años y lágrimas conseguirte
y nunca más volvieron a recordarme a ti
Puedo olvidar el estribillo de la canción de tus labios
y hacer como que nunca llegué a escucharlos reir
Puedo obviar el eclipse que forman tus pechos
cada vez que recorren el péndulo entre tu sol y el mío
Puedo ponerle el mismo nombre a cada olor
para que ninguno se confunda con la osada brisa
que tantas veces cruzó mis paredes blindadas
Son tantas las cosas que me puedo decir o camuflar
tantos los bares que me quedaron por cerrar
Es tan meticulosa la luna en noches como ésta
que no creo poder engañarla a ella o a mí
cerrando los ojos como si los cerrases conmigo
Puedo encender las estrellas sólo con imaginar tu mirada
basta que te piense por un segundo para oxigenar mi ilusión
Puedo distraerme contando de memoria tus lunares
mientras las piernas de este loco enamorado
deciden por fin volver a caminar.