Me preparo para la mayor de las guerras
mi subconsciente ha sucumbido
me queda una botella de ron
medio vaso para el recuerdo
y la marca de tus labios
clavados en cada trozo de mí
o de lo que quedó de mí
Mi razón ha vuelto con fuerza
cañonazos de impulsos efímeros
un sueño demasiado real
para ser sueño
Me encanta cuando sonries
y cuando me llevas la contraria
y un no de tus labios parece un sí
La utopía no muere
no existe
nunca fue tan real
Tus ojos de cristal me superan
me retiro por poniente
con el mar por bandera
y tu piel como único refugio
Me rindo antes de provocar la guerra
pero nunca seré capaz de ganar
sin darme por vencido
hasta en tus pequeños vicios
me corrompo
sólo con pensarte
Nunca diré adios
hasta mañana suena demasiado lejos
el verano se vuelve invierno
si no me matas de calor
la noche pierde sentido
mientras amanece el mundo
y cambio el mundo de sitio
para que nadie nos reconozca
La musa no desaparece
mientras sigas soñando
nunca despiertes
y los dos ganamos.