Amar es dejar marchar.
La muerte es sólo muerte
a ojos del vivo.
Los muertos no echan de menos.
Su destino es el de todos:
el Reino del amor,
donde la forma no existe
y se nos libra de su atadura.
Egoísmo es tener cuerpo.
Tener cuerpo es la manifestación del amor,
durante un breve respiro.
Amor es cerrar los ojos
y creer en lo que no se ve.
Amor no es tener,
amor se crea y escapa.
Amar es dejar marchar
y seguir amando.