Desnudo

Todo cuanto he tenido se haya muerto.

Rayos de sol, ondas en los estanques,
nubes rojizas en el adviento.

He enterrado mis promesas.

He vaciado mis recuerdos
de tanto usarlos.

Caricias, lunares, pieles innombrables,
susurros caídos en desgracia.

Y sólo ahora, a la luz de la luna llena,
he encontrado el silencio.

He sepultado al miedo
al borde del abismo.

He reído.

He escrito tantas notas de suicidio
que la muerte me perdió la pista.

Gloriosas montañas, ríos de cristal,
lluvia suave como el aire.

Todo cuanto he tenido se haya muerto.

Y al dejarlo morir, entre mis brazos
agonizantes y desnudos,
he sabido:

Que nada nunca tuve.