Resucito
tras cruzar el mar sin ti
inmune
a la tierra que dejé atrás.
Rastreo
entre las fibras de mi pena
insomne
ante cualquier gesto de paz.
Respiro
exaltado si te siento cerca
inerte
ante tu respiración adulterada.
Retumba
en mí el azote de tu ausencia
indolente
ante tu piel morena prohibida.
Recaudo
las monedas más valientes
insuficientes
para sobornar a quién te cuida.
Rocío
mi sueño con tus imágenes
infinitas
ante tus ojos que no las ven.
Ríen
los límites y la vergüenza
ignorantes
sin saber cuánto te amaré.