y desnudas tu mirada al humo
Cuando entras en el cuarto a oscuras
se me agarran los pelos a los brazos
y me arremete un sudor toxicómano
salpicando mi sana alergia a tu tacto
Cuando tus párpados se abren en un aliento
y tu descaro va más allá que tu ingenio
se me parte en dos el mundo
el de ayer
el de mañana
Cuando se me enrojece la noche al verte
y te pienso la mañana siguiente
y te escribo las cartas de visionario idealista
a visionaria idealista
y cuando sonríes bajo la luz extinguida
y me haces sonreír
Cuando tus ojos se desperezan de tanto sueño
y se abren ante mí
Cuando fijamos los pies al suelo
y exploramos nuestros cuerpos
desde una simple mirada
hasta las manos más ávidas
perdidas
Cuando entras en el cuarto a oscuras
y no sales
y me quedo
Cuando entras a oscuras en el cuarto
y me desvisten tus pupilas
arropadas cristalinas
por un mar de claro deseo
y sed de vida