Con hambre y sed y frío
te busco en la calma del invierno
en la quietud del mar de poniente
te busco sin darme un segundo
de descanso repartido en cigarros
abatidos como la calma de invierno
te busco cuando ya te he encontrado
y no eres la misma y no soy el mismo
y somos cenizas de un olmo quemado
que perdió la sangre y la luz
y conserva tus ojos cercanos
Con rabia y miedo y pena
te pido que me devuelvas al mundo
como quien nace de un coño sagrado
o como quien aborta un deseo de mal
te pido que me recuerdes tu olor
en el que inventan perfumes las flores
y me permitas beberme el mar de poniente
y ahorcarme por bulerías en tu cabello
te pido un cuchillo o un veneno
y que me llames Romeo
para ser inmortales en tinta y papel
Con valor para decirte que te echo de menos
y que prefiero tu desprecio a ningún otro beso
te busco al cerrar los ojos y te sueño
y me invento tu olor en mi cama
y me invento tu luz en la noche
y me engaño al hablar de pasión
si no te encuentro / amor
si no te encuentro
Con barba y sin pelo y sin altura
me muestro a tu lado con tacones falsos
y sólo quiero que me tires al suelo
y me hagas el amor
y me devuelvas al mundo
y que se seque el mar de poniente
que no me quedan lágrimas ni dinero
para seguir manteniendo al enano
que murió en papel y tinta
de un divorcio tan eterno
como la sal de mis heridas
o como el dolor de mis manos
cuando tocan algo y no eres tú
Amor / sólo te pido amor
y si no te queda
te pido que me mientas.