Hoy cuidé a mi prima, recogí a mi abuela y llevé a mi gato.
Mi prima tiene 6 y nadie sabe aún cómo se educa a la infancia.
Mi abuela tiene 85 y nadie sabe aún qué hacer con el jarrón chino.
Mi gato es un gato.
¡Niños, ancianos y animales sufren lo ocupados que estamos!
¡Hay que sobrevivir! ¡Adaptarse! ¡Trabajo, casa, coche y familia!
¡Y el mundo no está tan mal! ¿No ves el progreso?
Yo sí. Los cien que murieron hoy al salir en un barco hinchable
desde Libia, no. Y los niños que viven en jaulas tejanas, tampoco.
¡Despertad inconscientes! ¿Dónde está vuestro amor? ¿En ir tirando?
¡Haced la revolución! Hacedla en vuestro interior, en cómo tratáis
a los más cercanos, y actuad frente a las injusticias grotescas,
como los niños del mar de Libia o del acero americano.
como los niños del mar de Libia o del acero americano.
¡Basta ya de mirar para otro lado! ¡Basta ya de asumir lo inasumible!
¡Basta ya de sobre-proteger por fuera y olvidar por dentro a la infancia!
¡Basta ya de tratar a los viejos como locos y no escuchar su sabiduría!
¡Basta ya de las jaulas de cebado y de los animales en cadena!
El mundo es maravilloso, el ser humano es un milagro,
la vida es un accidente lleno de belleza, y no lo sabemos.
la vida es un accidente lleno de belleza, y no lo sabemos.
Encendemos el televisor, nos atamos a una apariencia numérica,
somos infelices por formar parte de eso que nos robó la inocencia.
somos infelices por formar parte de eso que nos robó la inocencia.
¿Qué estamos haciendo? ¿Dónde está nuestra atención?